
Viernes 29 de julio de 2011| por Roberto Valencia / Nacion.cl
El sindicato de trabajadores de la cadena de cafeterías Starbucks denunciará a la empresa a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) “para que este organismo internacional ejerza sus atribuciones ante las violaciones de los Convenios 87 y 98 suscritos por Chile”.
Así lo señaló el presidente de los empleados, Andrés Giordano, pues explicó que la empresa transnacional usa prácticas antisindicales y viola el derecho a la negociación colectiva.
El miércoles pasado los trabajadores también se dirigieron al Ministerio del Trabajo para denunciar la situación que viven, especialmente por los 3 dirigentes sindicales que están en huelga de hambre hace 6 días.
“Starbucks Coffee está vulnerando nuestra legislación laboral por sus reiterativas prácticas que buscan desarticular nuestra organización sindical y el proceso de negociación colectiva”.
Frente al local de la cafetería ubicado en el barrio El Golf, Giordano afirmó que los problemas laborales afectan a trabajadores chilenos, peruanos, venezolanos, argentinos y mexicanos.
Miguel Cartagena, secretario del Sindicato de Trabajadores de la empresa reiteró que las demandas apuntan a que la empresa pague colaciones, uniformes, además de mejoras salariales y el fin de sueldos menores para los empleados de sucursales periféricas.
“Desde la llegada a Chile de esta empresa los salarios base se mantienen congelados a pesar de la evidente desvalorización de nuestra moneda. En todo caso, resaltamos que nuestras iniciales peticiones eran 25 y con el propósito de llegar a algún acuerdo con Starbucks, las hemos reducido a las 4 antes mencionadas”, dijo Cartagena..
“Solicitamos que la gerencia de Starbucks reconsidere sus políticas para forjar un acuerdo que ponga fin al conflicto de forma conciliadora. Asimismo, le hacemos un urgente llamado a las autoridades chilenas para que ejerzan sus facultades legales en resguardo de sus connacionales atropellados por una empresa extranjera”, agregó.
Esta empresa en Chile tiene 31 locales en diferentes sectores y regiones y opera en 50 países con más de 17.000 tiendas.
Mientras los trabajadores de la cadena planteaban sus demandas laborales, ayer viernes la matriz de la empresa estadounidense informó que obtuvo beneficios de US$ 279 millones al tercer trimestre del año pasado. La cifra de negocio se situó en US$ 2.932 millones de dólares, debido a un alza de 205 a nivel internacional.
La compañía de Seattle proyectó un aumento de 10% en las ventas, debido a la apertura de 600 nuevos establecimientos, de los que aproximadamente un centenar corresponderá a EEUU y otros 500 al mercado internacional.