MINISTRO DE HACIENDA DIJO QUE NO DEBE CONFUNDIRSE CON EL IMPUESTO MINERO
A las críticas que emanaron desde la CPC y la Sofofa al proyecto que pretende establecer un tributo del 5% a la industria salmonera, se sumó el comentario de Andrés Velasco, quien dijo que la propuesta es muy distinta a la que se aprobó para la minería, uno de los antecedentes usados por el presidente del PS para respaldar su idea.
La industria del salmón en Chile logró retornos por sobre los 2.200 millones de dólares en 2006. Todo un récord que ha llevado al país a discutirle el primer lugar a Noruega, otro gigante exportador. De hecho, ya en enero de este año, los envíos anotan 288 millones de dólares.
Sin embargo, las tranquilas aguas financieras por las que nadaba el gremio cambiaron radicalmente el pasado miércoles. Ese día, un grupo de parlamentarios socialistas, encabezados por el presidente de esa colectividad, Camilo Escalona, presentaron un proyecto de ley que busca establecer un royalty a la industria del salmón de 5% sobre sus utilidades.
Las reacciones de la Asociación de la Industria del Salmón (SalmonChile), no se hicieron esperar y calificó la iniciativa como “una señal de alerta a los que usan recursos naturales”. Ayer fue el turno de los máximos representantes empresariales, que desde la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) y desde la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) rechazaron duramente el proyecto. “Es una iniciativa sin sustento económico y constitucional alguno y una clara demostración de descoordinación con el Supremo Gobierno, que en días recientes -a través del plan Chile Invierte- puso al crecimiento económico y a las inversiones como un objetivo central de su futura gestión, sostuvo la Sofofa.
Coincidente con lo anterior se mostró el presidente de la CPC, Alfredo Ovalle, quien señaló que “va en contra de la inversión y el crecimiento”. Además, atacó otro de los antecedentes esgrimido por Escalona para aplicar el cobro a la salmonicultura: el royalty minero. “Ya se produjo un gran debate cuando se introdujo el royalty a la minería y la posición del empresariado ha sido muy clara en esta materia. La aplicación de impuestos específicos y discriminatorios que gravan a determinados sectores productivos es una mala señal y una medida equivocada, que vuelve a poner en discusión los sólidos principios de nuestro ordenamiento económico”, sostuvo.
Por tratarse de un tributo, es materia de iniciativa exclusiva de la Presidenta. Además, la Constitución, en su artículo 65, establece que las leyes sobre impuestos de cualquier naturaleza sólo pueden tener origen en la Cámara de Diputados. “Estamos confiados en que el Gobierno comparte este punto de vista y no va a patrocinar iniciativas que son totalmente contradictorias con esos objetivos”, concluyó el líder de la patronal.
Sin piso de Hacienda
En esta línea, Escalona solicitó el patrocinio al Ejecutivo e hizo llegar los antecedentes de su idea al ministro de Hacienda, Andrés Velasco. No obstante, el secretario de Estado, sostuvo que se debe tener en cuenta que el impuesto específico a la minería se aplica a recursos no renovables, por lo que no es comparable para establecer un tributo similar a la industria salmonera.
“No perdamos de vista que el impuesto específico a la minería se le aplica a un recurso no renovable. La situación de la acuicultura por supuesto es muy distinta”, dijo y remarcó que este tipo de iniciativas son de exclusividad de la Presidenta.