Si usted es la novia del año, la madre de la novia o la flamante madrina. Si quiere sonreír eternamente en la campaña electoral o se va a tomar fotos en primerísimo primer plano. Cualquier evento es la excusa perfecta para dejarse arrastrar por el boom estético del momento.
Basado en la toxina botulínica tipo A, más conocida como botox, diga ¡No más! a las arrugas en la cara, y obtenga una textura suave y un look natural. Lo mejor: sin dolor ni pabellón de por medio. Y si no le gusta, no se preocupe, ya que nada es para siempre. Entre los cuatro y seis meses el encanto se esfuma, y los pacientes recuperan las líneas de expresión que tanto odian. Unos pinchazos en la frente, en el entrecejo o las patas de gallo, oscilan entre los 200 y los 250 mil pesos. ¡Llame ya!
¿Cómo saber quienes son dueños del nuevo elixir de la eterna juventud?: “Tienen una frente brillantita, regia, estiradita, y se ven súper bien”, comenta uno de los “reyes del botox”. En medio del terremoto político que tiene a la Concertación boxeada, nace una nueva esperanza: la creación del partido transversal del botox. ¿O es la consolidación de la tiranía de la belleza hueca?
CHICAS SÍMBOLO
La aguja penetra lentamente su rostro, similar al de una muñeca de porcelana antigua. Ella espera que la sustancia no deje huellas que revelen sus 48 años de trasgresión y excesos. Lejos de pacatería, Madonna salió del clóset y mostró ante las cámaras, en el videoclip “Hollywood”, lo que hace entre cuatro paredes: aplicarse botox para mantener la piel lozana y brillante. La diva del pop, que además comulga con la terapia antienvejecimiento de balance hormonal (ver entrevista), se ha transformado en ícono de la nueva tendencia estética: la botox-manía.
Otras divas como Nicole Kidman, Cher o Teri Hatcher, también han caído rendidas y ya son apuntadas como víctimas de esta mágica poción: pues pasarse de listo con la aguja puede dar un efecto de rostro planchado, en que las facciones queden paralizadas e inexpresivas. “Algo que no sucede aplicando dosis pequeñas en los lugares indicados”, desmitifica el cirujano plástico de la Clínica Las Condes, Llamil Kauak, miembro de la Sociedad Brasilera de Cirugía Plástica.
“Cada año antes de la entrega de los Oscar, la toxina botulínica se agotó en California. Como relaja los músculos, los actores aparecían espectaculares y sin arrugas”, cuenta el dermatólogo de la Clínica Orlandi, Rodrigo Loubies. El glamour también llegó a la política internacional, Lula Da Silva, Silvio Berlusconi y Cristina Kirchner son fans del botox y hasta John Kerry confesó que durante su intento de llegar a la Casa Blanca lo utilizó.
Paradójicamente, en el siglo XIX la bacteria conocida como “Clostridium botulinum”, presente en las conservas vencidas, asustaba a los marineros porque mataba por parálisis. Es la sustancia biológica más letal por unidad de peso que existe sobre la Tierra. Pero las cantidades usadas con fines cosméticos no presentan riesgos. “Se purifica y se obtiene el medicamento”, calma los ánimos el doctor Patricio Fuentes, cirujano plástico de la Clínica Estética Gaudium, y miembro de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica. ¿Cómo actúa? Evita que los nervios transmitan acetilcolina, un neurotransmisor que envía mensajes al músculo para que se contraiga y tensione. Ese bloqueo hace que las zonas arrugadas se alisen y se tornen más suaves.
¿YO?... ¡NO!
En Chile la tendencia está instalada hace rato. Pero a diferencia de las estrellas hollywoodenses, en suelo criollo los botox-adeptos prefieren no revelarlo. ¿Destape a la chilena? Públicamente se atribuye el buen cutis al agua mineral, al yoga, a la última crema anti-age o la genética. Pero los especialistas que atienden al poder son enfáticos: “Muchos de los que tienen exposición pública usan botox”, confirma la doctora Teresa De la Cerda, jefa de la Unidad de Cirugía Plástica de la Clínica Las Nieves.
“Los hombres en este país no se atreven a confesarlo -comenta una cirujana favorita del stablishment-. Las mujeres dicen ‘apenas me opere voy a decirlo’, y yo las tengo operadas de la cabeza a los pies. Si viviera de la publicidad que me hacen los pacientes estaría sonada”.
El boom nacional del botox es arrollador. Según los datos que manejan en Allergan -el laboratorio líder en toxina botulínica tipo A- hasta septiembre de 2006, botox registró un aumento del 20% respecto al año anterior. Y acumula un crecimiento de casi el 45% en los últimos tres años, revela María Victoria García, gerente de marketing y ventas del laboratorio. “En Estados Unidos, el botox encabeza el ranking de los cinco procedimientos más importantes en cirugía estética”, cuenta García. Le siguen depilación láser, ácido hialurónico, microdermoabrasión y peeling químico.
El estallido en Chile no distingue edad, sexo ni profesión. Martita Larraechea, la platinada esposa del senador Eduardo Frei Ruiz-Tagle, se retoca en una renombrada clínica del sector oriente. Sin embargo, a sus cercanos les confesó el “verdadero” secreto de su piel tirante y tersa: unos pinches invisibles que se coloca detrás de las orejas. Otra señora de, Cecilia Morel de Piñera, también luce un rostro brillante y una sonrisa ‘pep’ gracias al botox. Santo remedio, el hermano de El Negro ‘Papurri’ también fue tentado con el “elixir de la eterna juventud”. Pero él se negó rotundamente. “Me dijo ‘¿estás loca? Yo no me voy a poner esa cuestión de maricones’”, confiesa entre risas una cirujano plástico.
El pelotón de recauchados lo completan famosillos como Angélica Castro, Cristián de la Fuente y Francisca Merino, que asisten a la misma clínica médica estética. Liliana Ross, Cristina Tocco, Antonio Vodanovic y Paulina Nin de Cardona también reciben una manito de la ciencia para verse mejor.
Pero borrar pliegos y modelar los rasgos puede ser un arma de doble filo. Un estudio británico presentado en una conferencia de cirujanos plásticos sostiene que cuatro de cada diez feligreses del botox lo hacen por “motivación compulsiva”. La mitad declaró tener aversión al envejecimiento y se enojan ante las críticas del uso del botox. “Tiene algunas cualidades potencialmente adictivas”, alertó Carter Singh, un sicólogo del Derbyshire Royal Infirmary que encabezó la investigación en 81 clínicas.
BOTOX-ADICTOS
A los políticos tampoco los asustan los riesgos del elixir. Laura Soto y María Angélica Cristi también se aplican el “veneno borra-arrugas”, pero se niegan a hablar del tema. “Es una impertinencia. Así como me preguntas esto, me puedes preguntar cualquier cosa. No afirmo ni niego nada”, responde indignada la diputada UDI.
Antes de las campañas, "los políticos se operan los párpados que les cuelgan y les impide ver bien”, dice una cirujana plástica y recomienda que “Eduardo Frei debería usar la toxina”. Otro político que ha sido asociado al botox -para atenuar sus mejillas- es Joaquín Lavín, pero lo cierto es que no puede intervenirse por problemas médicos. Clara Szczaranski, Sarita Vásquez y Pilar Jorquera se suman a la tendencia. “La Sarita dice ‘ponte aquí, ponte acá’. Y uno ve cómo tiene la cara desfigurada”, comenta la misma fuente.
La modelo Mónica Aguirre y la socialité Drina Rendic son de las pocas chilenas que se atreven a hablar de la botox-manía. En 2003, el propio laboratorio le ofreció a Aguirre probarlo por algunos meses. Feliz con el resultado, ella no tuvo problemas en difundir las bondades del producto en un popular matinal.
Rendic tuvo una experiencia menos grata. Si el botox es eficaz en un 85% de los casos, ella cayó en el 15% restante. Se lo hizo en la clínica del doctor Héctor Valdés, y la primera vez no tuvo ningún efecto. Le ofrecieron volver a aplicárselo por “cuenta de la casa”. “Ahí sí me resultó, pero sólo duró tres meses, cuando lo habitual es que entre cuatro y seis”, ha señalado Rendic.
Un cirujano plástico que atiende al poder revela: “Cuando voy a un evento social la gente se persigue. Algunos me hacen la desconocida, para que nadie sepa que se ponen la toxina botulínica o se operan. Otros me dicen ‘¿qué me estás mirando?, ¿qué me harías?’, y yo estoy pensado en cualquier cosa”.
Una de las nuevas bondades promocionadas del botox es su supuesta acción preventiva. La tóxina dejó de ser de uso exclusivo de los cuarentones, para ser adoptados por los jóvenes de 20. Una tendencia que confirman los especialistas, quienes advierten sobre la posibilidad de que el organismo genere anticuerpos a la sustancia y termine siendo cada vez más resistente. Entonces los resultados dejan de ser tan efectivos.
EL MERCADO INFORMAL
El doctor Loubies, de la Clínica Orlandi, explica que este frenesí botulínico, “ha sido ‘a la chilena’ y muchos centros de estética han intentado colgarse”. El dermatólogo sabe de pacientes tratados por peluqueros o cosmetólogas. “Debería existir una regulación más estricta de la venta con receta médica”.
El mercado trucho del botox ha sido discutido con Allergan. “Ellos afirman que no le venden a las peluquerías, pero pillamos a una de sus empleadas que ofertaba el producto 30 mil pesos más barato. Una paciente me contó que mientras le hacían las manos, le ofrecieron ‘alguna cosita para mejorarle la piel’”.
En la multinacional americana niegan la venta informal: “Sólo vendemos con receta retenida -cuenta García- No puedo indagar qué pasa después, cuando el producto llega a las manos del médico que se hizo responsable. No sé que está sucede detrás de esa puerta”. LND