Sebastián Espinace
En los foros de Internet, quienes más saben de este tema concuerdan que en Chile la banda ancha es de mentira. Al poco navegar en la red se pueden encontrar una infinidad de casos en donde se reclama airadamente contra los proveedores de Internet (ISP) por la mala calidad de conectividad entregada a los usuarios, y por la disparidad entre la velocidad de conexión que las empresas ofrecen y la velocidad verdadera en que los clientes pueden navegar.
Felipe Benavides, experto en Internet y precursor de la comunidad sincables.cl, señala que “los ISP chilenos en horario peak te dan un 10 o un 20% de la velocidad real en la conexión”, esto sería comparable a comprar cinco kilos de tomates y al llegar a la casa darse cuenta que en la bolsa nos echaron sólo un kilo. A juicio de muchos, un escándalo.
¿BANDA ANCHA?
Si un español, un inglés o un japonés vinieran a nuestro país a contratar un servicio de banda ancha, probablemente quedarían pasmados. Esto porque en la mayoría de los países desarrollados –y los no tanto–, el término banda ancha se utiliza para referirse a una conexión superior a los 1,5 Mb, tal como lo establece la International Telecommunication Union, ente encargado de regular todo lo referente a Internet.
El desarrollador de web y miembro de Atina Chile, Leo Prieto –uno de los 100 jóvenes más influyentes según “El Mercurio”– ha analizado de cerca este fenómeno: “Acá, algunas empresas te venden conexiones de 128 Kb como banda ancha, siendo que la verdadera banda ancha comienza en los 1,5 Mb, que es la velocidad que muchas empresas tienen como la más alta de los paquetes de conexión que ofrecen”.
Prieto, además, agrega que la Subsecretaría de Telecomunicaciones debiera regular cuándo una conexión es banda ancha y cuándo no, esto porque la gente asimila la banda ancha con una conectividad de una velocidad muy superior a la del resto de los servicios que se ofrecen para acceder a Internet.
Si bien, la mayoría de las empresas presentan los mismos problemas a la hora de proveer Internet, es VTR –la empresa con el mayor número de clientes– la que se hace más visible a la hora de los reclamos y denuncias.
AMPUTANDO LA VELOCIDAD
Sin duda, el mayor problema para el usuario, es la lentitud con la que se abren ciertas páginas de Internet o lo eterno que resulta enviar o bajar un archivo desde la red. Según una persona que trabajó en el servicio técnico de la empresa VTR, y que prefiere omitir su identidad, a diario hay una enorme cantidad de reclamos por este concepto, que en su mayoría provienen de los hijos de los contratantes, que suelen ser más entendidos en el tema. Y claro, son ellos quienes utilizan la red no sólo para chatear o revisar el e-mail, sino que para bajar archivos de música o ver videos en la web.
Sin embargo, según explicó el ex empleado, VTR utiliza un mecanismo que limita la velocidad de conexión para los programas P2P (como el Kazaa, Emule, Bit-Torrent y otros), que son los más utilizados y expandidos para bajar archivos desde la red. Esta práctica es conocida como “traffic shaping”, que consiste en un sistema que lee los datos que se envían y se reciben y que al captar que son, por ejemplo, datos transferidos vía P2P, automáticamente se le baja la velocidad al usuario. “VTR usa ‘traffic shaping’ entre las 11 y las 23 horas aproximadamente. Esto definitivamente no es buena práctica. Nosotros teníamos que calmar a la gente diciéndoles que tenían poca velocidad porque a la persona que le estaban bajando el archivo tenía una mala conexión”, pero agrega que los entendidos en la materia se daban cuenta de inmediato que la velocidad era manipulada desde la central de la empresa.
“El ‘traffic shaping’ es una limitante que no debiera existir, porque ellos dicen que eso les arruina el negocio, pero ese problema no es de los clientes, es de ellos. Yo estoy pagando un precio equis, por una cantidad equis de ancho de banda, y quiero usarla para lo que quiera y se me ocurra, pues es mi conexión”, explica Prieto, quien señala que este tipo de prácticas sería similar a contratar una conexión de teléfono y que la empresa dijera que uno no puede usarla entre las siete y las nueve de la mañana porque a esa hora habla mucha gente. En definitiva, si un cliente contrata Internet para bajar música, películas u otros archivos “pesados”, se encontrará con una velocidad considerablemente rebajada.
Este no es el único factor que impide tener una velocidad de conexión plena, sino que existen otros, como los llamados “medios compartidos”, que limitan aún más la velocidad de Internet. Las conexiones de cable comparten el enlace hasta una base central y es ese mismo cable el que transporta los datos de la televisión, del cable y del teléfono. “Mientras más gente esté hablando por teléfono o viendo televisión y otros bajando archivos, menos velocidad vas a tener. Esa es una manera con la que ellos se ahorran la plata”, explica Prieto.
Para el desarrollador web, “VTR no es el único implicado en todo esto”, ya que otras empresas, como IFX –conocida por la mayoría de la gente como Tutopía–, también entregan una velocidad limitada. De hecho, tiene una conexión contratada de 2 Mb con la empresa, y no logra superar 1 Mb.
“Si yo estoy pagando 2 Mb tengo que recibir lo que cancelo y no menos. Es como que una empresa de celular te vendiera mil minutos y pudieras hablar sólo 500”, comenta Prieto.
PUBLICIDAD ENGAÑOSA
El director del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), José Roa, señaló a LND que existen denuncias relativas a que la velocidad de conexión entregada no corresponde a la contratada. “Lo que habría ahí sería publicidad engañosa. Aún no existen acciones judiciales, sólo se ha llegado al nivel de reclamos”, explica Roa.
Además, enfatiza que la obligación de un proveedor es cumplir con lo que ofreció, ya sea en su publicidad o en la información que le entregó el vendedor al momento de brindar el servicio. “Si no cumple con eso y existen antecedentes probatorios, hay una infracción que debe ser denunciada al tribunal”, concluye.
Leo Prieto probó en carne propia uno de los servicios más publicitados por VTR –Internet de 10 Mb– y logró llegar a resultados determinantes que probarían la publicidad engañosa. Los detalles están en uno de sus sitios web (ver recuadro).
“Nunca pude alcanzar velocidades más altas que 3 Mb por segundo, aunque la velocidad contratada era de 10 Mb. Eso es publicidad engañosa”, comenta Prieto, y afirma que eso se debería a que la conexión internacional tiene una velocidad más lenta, “pero eso no es problema mío, sino de ellos. Si me promocionan 10 megas, quiero 10 megas”, concluye. En definitiva, se pagan unos 40 mil pesos por una conexión que sólo funcionaría a un 50% de lo ofrecido por la empresa.
LND intentó obtener la versión de VTR sobre las denuncias de publicidad engañosa y el uso de “traffic shaping”. Sin embargo, se excusaron señalando que les era imposible responder a los cuestionamientos en poco tiempo.
Pero las quejas contra los proveedores de Internet no terminan ahí. Otro problema asociado a las velocidades de conectividad son los altos precios que se deben pagar por obtener una conexión que no corresponde cabalmente a lo que se ofrece.
ELEVADOS PRECIOS
A pesar de las muchas empresas que hoy proveen Internet, los costos del servicio aún son elevados para muchas familias e inaccesibles para otras. La mayoría de los precios fluctúan entre 15 y 40 mil pesos, dependiendo de la velocidad, el plan y la empresa que se contrate como proveedora.
Según Benavides, en Chile se paga mucho más que en España u otros países europeos. “Las ISP se defienden argumentando que aún están pagando las inversiones realizadas, pero eso se canceló hace mucho tiempo. La gran cantidad de usuarios de hoy hace que el costo operacional de Internet sea mucho más bajo que hace tres años”, dice el experto en redes, y explica que una conexión de 128 Kb que hoy cuesta unos 15 mil pesos, no debería superar los 10 mil si se comparan los precios con otros países.
“Somos uno de los países más caros, por lejos. Tanto comparando el precio directamente como con relación al poder adquisitivo”, argumenta Prieto, quien agrega que lo que falta es que se entreguen conexiones baratas y reales de banda ancha.
El desafío que tendrán ahora los proveedores de Internet es lidiar con usuarios cada vez más avanzados y con mayores conocimientos técnicos sobre cómo debe funcionar correctamente una conexión a Internet, lo que los llevará necesariamente a potenciar y modernizar el servicio que prestan. Eso es lo que mayormente piden los cientos de usuarios repartidos en distintos foros en la red.