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Cuentos eróticos: Chequera loca

Por Antonia Paz Hernández

Nuestra autora, Antonia Paz Hernádez, es parte del colectivo Putas y Cangrejos del Norte Grande, cuyos miembros están radicados más bien en Antofagasta. Dicen que el objetivo es ofrecer “relatos sin pretensión y paridos en la inmediatez de la creación literaria. (http://putasycangrejos.blogspot.com/).

5 comentarios
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Domingo 11 de octubre de 2009 | | Mercado del Placer

Conozco moteles y sucuchos que funcionan con ese nombre, tanto en Iquique como en Antofagasta. Diez lucas me costó la última cachita. Linda ella. El carné de identidad quedó requisado en la puerta. Segundo piso del Eros, calle Serrano, de Antofagasta, última habitación.

En plena ejecución golpearon la puerta. Una, dos y tres veces. Era una morena con acento colombiano que se había equivocado de pieza. Pensé en el trío. Nada. La morena se fue a otro habitáculo olor a Haze Lavanda. Después sentí sus gemidos. Con un largo final, diría el sommelier. Mi habitación no contaba con radio -eso suena a no contaban con mi astucia, chanfle, chanfle-. Todo el mundo cachando en el Eros. Rico. Suavecito.

La cama aprobada, pero qué importa la decoración a la hora de guardar la lagartija. Un cuadro mal hecho y con relieve de un paisaje campestre y un ramillete de flores rojas de plástico cubiertas de papel celofán. Aquellas flores debí entregárselas a ella por su perfecto meneo. El problema es que estaban adosadas o pegadas o clavadas.

El Eros es un buen lugar para clavar. Lo más raro pasó al final. ¿Hay cámaras en el Eros? En los pasillos ¿En las habitaciones? Dice el mito. Habrá que esperar los últimos videos del sitio de porno amateur Yuvutu.

Cuando nos íbamos a las 7 horas, el encargado del local salió de su oficina a darme mi carné ¿Cómo sabía que era yo? Las cámaras del pasillo my brother.

Otra experiencia en motel fue junto a Chequera Loca y dos putas del L’Privade, en el motel Palo Rosa de Iquique. Chequera Loca era un contador de un local comercial de la Zofri. Siempre invitaba con cheques. Su firma era una raya horizontal con alguna desviación a la izquierda -¿desviado chequera? mmmmmmmm-. Cuando se curaba, le costaba firmar, así que uno debía hacerle los cheques. Esa noche, tras media docena de shops en el Liko’s, subimos al L’Privade -en Iquique hubo un tiempo en que estuvo de moda eso de los apóstrofes gringos a los locales-, uno de los mejores topless de Iquique. Arriba, Chequera Loca –que usa anillos de oro en la mano- de inmediato dirigió el tránsito. Tres niñas para acá. A mí me tocó una rubia, delgada, con cara de dura, de Santiago, según dijo. Sus respectivos atraques y masajeos de canoa. Chequera Loca dijo que se iba con dos, y como mi niña no se quería quedar sola, también la invitó. Obvio que aperré. Pidió una pieza con jacuzzi. Y claro: Chequera Loca, como pagaba, se quedó con la cama King. Yo al jacuzzi, que más bien era una tina grande donde con suerte cabíamos dos y al lado estaba el water. La flaca se metió primero y care palo, me dijo que se iba a relajar. Fresca la puta. No me iba a quedar viendo las cachas de Chequera Loca. No. Me metí no más y ábrete de patas, que hay un cheque de por medio. ¿Y si no tiene fondos?, me preguntó. Dale nomás, debe tener fondos sino pregúntale a tus amigas. Al hombre se lo hacían chupete. Si lo conozco a él, viene seguido para acá. Iba día por medio. La puta ni se movió y la lagartija buscó su hueco. Quería cobrarme por la segunda. Yo igual le di dos lucas para el colectivo. Meses después, Chequera Loca cayó preso por fraude //

Esta sección está abierta a la colaboración de nuestros lectores. cuento@lanacion.cl

 

 

Comentarios

16/10/2009 - 10:51:40
faltaron los detalles morbosos, esos son los que recuerda uno de estos relatos, iba bien encaminada la historia pero guateo un poco, quedamos con gusto a poco, suerte a la otra se recuperan

pedro aguilera
santiago
15/10/2009 - 13:20:53
como cuento erótico no pasa de anecdota.. como que es un poco apretao, le faltaron los detalles sabrosos o vicerales

mas parece, y me perdonara la autora, un texto promocional para moteles

Marcos
Santiago
13/10/2009 - 20:11:19
hmm es versión masculina de erotismo..creo yo.

Con razón la laoca del jacuzzi no quería ni uno...

Maite
13/10/2009 - 14:34:16
mmmmmmmmmmmm, no malo pero tampoco bueno....

Pongan una historio mas calentona...

Jovenapuesto27
Santiago
11/10/2009 - 03:47:49
Burdo. No erótico. Una anécdota. Lástima.

Javiera
Santiago

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