Suscríbase Suscríbase Síguenos en Twitter

Copenhague muestra ingobernabilidad mundial

Por Raúl Sohr / Columnista LND

En Copenhague quedó al desnudo la incapacidad de una acción colectiva a nivel mundial. Las Naciones Unidas ya habían mostrado su fragilidad ante la guerra de Irak, la de 2003, en que Estados Unidos y sus aliados ignoraron a su Consejo de Seguridad. Ahora fue manifiesto que es imposible lograr acuerdos por consenso con casi 200 naciones con intereses contradictorios.

23 comentarios
Bookmark and Share
Domingo 27 de diciembre de 2009 | | Blog Columnistas

Todos los países miembro de Naciones Unidas concurrieron a la gran conferencia climática de Copenhague con la esperanza de alcanzar un acuerdo. Pese a los problemas y dudas, más de un centenar de mandatarios convergieron la semana pasada en la capital danesa. Pero más de diez años de estudios, dos años de negociaciones y dos semanas de conferencia, con la presencia en los días finales de los jefes de los mayores y más poderosos estados, terminaron en caos.

La paradoja es que, a diferencia de otros temas, todos coincidían sobre la urgencia de reducir las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero. Ninguno de los presentes en los debates ponía en duda la amenaza que representa, para todo el planeta, el aumento de las temperaturas. Los delegados recibieron un verdadero baño de información sobre derretimiento de glaciares, subida de nivel de los mares, las consecuencias económicas y humanas que traen aparejados estos fenómenos. Tampoco se cuestionó que el calentamiento global es causado por las actividades humanas y, en particular, por la quema de combustibles fósiles y la deforestación. Hasta aquí, todos de acuerdo.

Las discrepancias comienzan a la hora de determinar quién tiene hacer qué. El debate que se arrastra en todos los campos desde hace décadas opone al sur frente al norte. O lo que es lo mismo a los países pobres, que son la mayoría, frente a los ricos. Dos piedras de toque principales: la magnitud de los recortes de las emisiones de CO2 y los montos de las ayudas para mitigar los impactos del cambio climático.

En Copenhague quedó al desnudo la incapacidad de una acción colectiva a nivel mundial. Las Naciones Unidas ya habían mostrado su fragilidad ante la guerra de Irak, la de 2003, en que Estados Unidos y sus aliados ignoraron a su Consejo de Seguridad. Ahora fue manifiesto que es imposible lograr acuerdos por consenso con casi 200 naciones con intereses contradictorios. Las recriminaciones mutuas abundaban. El Presidente venezolano Hugo Chávez señaló con la ironía que lo caracteriza: si el clima fuera un banco, ya lo habrían salvado.

El mundo multipolar tiene grandes ventajas, pero también tiene su lado oscuro. La falta de un liderazgo sume al mundo en una discusión entre iguales que termina en la pasividad. En el tema climático, los dos mayores contaminadores son además las dos potencias decisivas: Estados Unidos y China. Como tales, ambos están bajo sospecha del resto de postular sus intereses nacionales antes que el bien común. La Unión Europea, por su parte, también mostró fracturas y estaba bajo la presidencia de Suecia, un país de poco peso político. Así, frente a un sistema burocrático ineficaz, como el de Naciones Unidas, y la falta de liderazgo, la parálisis resulta esperable.

A todo lo anterior hay que sumar la ineptitud de los organizadores daneses. De entrada, antes de comenzar la conferencia, se filtró un documento que alteró los ánimos de los países en vías de desarrollo. En él se postulaban, con la anuencia danesa, los postulados básicos de Estados Unidos como texto base para un acuerdo. El lugar de la conferencia, el Bella Center, era inadecuado. Estuve allí hace unos meses, en una de las reuniones preparatorias, y con una fracción pequeña de personas frente a las que concurrieron al gran encuentro ya había problemas de gestión. Un ejemplo lo dice todo: el jefe de la delegación china tuvo problemas durante tres días para ingresar al Bella Center. Los estadounidenses no tuvieron dificultad alguna. Hacia el final del evento, cuando llegaron los ministros, las autoridades danesas los convocaron a una reunión separada en un hotel. Al hacerlo dejaron a las delegaciones negociadoras en la penumbra.

Finalmente, el Presidente Barack Obama tomó el toro por las astas. Ya había viajado a Copenhague para conseguir los Juegos Olímpicos y volvió con las manos vacías. Esta vez el asunto era mucho más serio y no estaba dispuesto a desembarcar en Washington sin, al menos, una hoja de parra. Y eso, exactamente, es lo que consiguió: un esbozo difuso de acuerdo no vinculante aprobado por China, India, Brasil y Sudáfrica. Una treintena más de países, incluida la Unión Europea, se sumaron y el resto se limitó a tomar nota.

En lo que toca a la sustancia de la conferencia, que fue el calentamiento global, los resultados son decepcionantes. Y, por lo mismo, alarmantes. El deterioro ambiental sigue su curso y las consecuencias se tornarán más drásticas y onerosas. En cuanto al orden internacional, la situación es igualmente poco alentadora. De momento no se vislumbran mecanismos ágiles y eficaces que permitan abordar temas urgentes. El mundo está aún lejos de una democracia planetaria que permita a las naciones zanjar sus diferencias.

 

Comentarios

30/12/2009 - 19:47:32
Me llama la atención los comentarios de algunas personas. Estan preocupados de criticar al señor Sohr y no los aspectos relevantes de su columna. El fenómeno del cambio climático, es un hecho incuestionable para la comunidad científica mundial. No existe un sólo estudio, avalado científicamente, que diga lo contrario. Las personas o instituciones que cuestionan el calentamiento global, son personas con poca información o que tienen interese s económicos, ligados directa o indirectamente a la empresa privada o a determinados gobiernos.
La humanidad sólo tomará conciencia cuando los efectos se desaten de manera violenta y que además ocurran en el primer mundo. Si los efectos afectan a regiones como África o Latinoamérica, la comunidad internacional permanecerá indiferente al tema. En cambio, si los efectos del clima, son catastróficos en Estados Unidos o Europa, recién se asumirá el problema.

Pablo.

Pablo
29/12/2009 - 20:24:48
Eso de los empresarios es verdad Claudio y lamentablemente la mayoría de estos son así en el globo, es una de las consecuencias de lo que describe y analiza muy bien Raúl Sohr, como añade Ricardo Gutiérrez, solo es cuestion de sentido común y aunque me confieso abiertamente en contra de Chávez y sus politicas, lastima describe la situación muy bien en aquella frase comparando al clima y mediambiente con los bancos.Mario

Mario
28/12/2009 - 20:45:35
Sr. Sohr , sus comentarios no aportan a la vía verde que debemos aspirar si queremos de verdad salvar al planeta, sin ir mas lejos , dese una vuelta por le cajón del maipo y vea en los depredadores que nos ha convertido la economía de mercado....los cerros llorean y se desagran, el río gritando sus degadarros caudal por los trabajos de extracción...una pena muy grande.
La cumbre mudial...un desastre

Angel
Santiago del nuevo extremo
28/12/2009 - 17:35:08
Estoy totalmente de acuerdo que todos pueden opinar en pro y en contra de un evento llamado cambio climatico, pero creo que lo mínimo que se puede pedir que estas opiniones tengan como base argumentos cientificos y no meras apreciaciones ni menos dejar dilucidar animadversiones religiosas. Bastaría un poco de esfuerzo y ver los tremendos trabajos independientes que concluyen en forma clara el efecto humano en el cambio climatico, no dando a entender que somos los únicos culpables pero si el proceso se radicaliza y cataliza con nuestra presencia.

Carlos Molina A.
Santiago
28/12/2009 - 17:10:21
Señores, ruego a ustedes tengan la bondad de leer el titular de la crónica.
He seguido como lector por años al Sr. Sohr, quien tiene una pluma ágil y logra plasmar en sus escritos las ideas que procesa cerebral mente. No veo en esta crónica un ápice indicador de cultura verde o como la quieran llamar, observo mas que una crítica, sino mejor dicho un análisis a lo inoperante de la cumbre en Copenhague, que se desacredita gracias a la política mezquina y sin sentido comunitario de los países desarrollados.
Una crítica al Sr. Sohr, "su pluma tiene filo, úselo... sus lectores se lo agradeceremos.
saludos cordiales.

Christian
Santiago
Página actual: 1 / 5
Vea más en las siguientes páginas:
1 2 3 4 5

Tu comentario





Las opiniones vertidas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la línea editorial de LaNacion.cl
Lanacion.cl sólo publicará los comentarios relacionados con la noticia y aquellos que cumplan con el respeto a las personas y la diversidad de opiniones.
ArtÍculos por Columnista
MARTÍN HUERTA
Cultura
PATRICIO HERMAN
Ciudad
GONZALO LEÓN
Magazine LND
RAÚL SOHR
Internacional
DIEGO MOULIAN
Magazine LND
CLAUDIO AVENDAÑO
Medios

CORRESPONSALES Y REPORTEROS


Sacan campamento frente a cárcel

Sacan campamento frente a cárcel

GUIDO REBOLLEDO
TEMUCO, DE LA ARAUCANÍA

Emprender en Huechuraba con San Alberto Hurtado

Emprender en Huechuraba con San Alberto Hurtado

JUAN CARLOS CARTAGENA
SANTIAGO, METROPOLITANA

Mujer, chilena y líder de las escuelas de Saint Paul en EEUU

Mujer, chilena y líder de las escuelas de Saint Paul...

MARCELA ESTIBILL
MINNEAPOLIS, ESTADOS UNIDOS

Todos los corresponsales


Hola

Larissa Riquelme se radicará definitivamente en Brasil  Videos EFE

Ver más videos